NEYMAR CASTIGA AL RAYO
Una exhibición de Neymar acabó con las esperanzas de un Rayo que se marcha a casa sabiendo que fue mejor que el Barça, pero no le valió de nada. El brasileño, autor de cuatro goles y de una asistencia a Luis Suárez, destrozó a los madrileños.
El fútbol fue cruel con los vallecanos, que se llevaron un saco de goles sin saber cómo. El equipo deJémez hizo méritos para obtener un mayor premio, pero al final se impuso la calidad de la superestrellas del Barcelona. Valga como detalle que los madrileños le ganaron la posesión a los catalanes en su propio campo.
Neymar se echó el equipo a la espalda y consiguió disimular las carencias defensivas de su equipo. El Rayo Vallecano le creó todo tipo de problemas a la zaga formada por Piqué, Alba, Mathieu y Alves. Si Neymar hubiese llevado la camiseta del Rayo, probablemente estaríamos hablando de victoria vallecana.
Y es que así fue como empezó el duelo, con victoria rayista. Los madrileños se adelantaron por medio de Javi Guerra en la primera parte, en un momento de claro dominio culé. Los de Luis Enrique no se precipitaron y lograron darle la vuelta al resultado antes del descanso. Los dos tantos, obra de Neymar, fueron por un par de penaltis clarísimos. De hecho, al ex del Santos le hicieron alguno más, pero Pérez Montero prefirió no hacer sangre.
El Rayo, lejos de venirse abajo, salió en la segunda parte con fuerzas renovadas. Dominó el juego y dispuso de ocasiones para hacer goles, pero le faltó acierto y calidad en los últimos metros. Sobre todo a Lass, que volvió loca a la zaga culé.
Al que no le faltó acierto fue al Barça, que con Neymar en plan castigador, remató la faena. El brasileño hizo dos goles más y regaló otro a Suárez. Pese a todo, el Rayo siguió insistiendo, pero no logró más que maquillar el resultado con un tanto de Jozabed.
GRIEZMANN HACE DE SUPERHEROE

Un gol de bandera de Antoine Griezmann allanó el camino al Atlético en Anoeta (0-2), donde sufrió en la segunda parte tras un solvente primer acto. La sentencia fue obra de Yannick Carrasco muy al final, en el tiempo añadido, justo después de que la Real reclamara con vehemencia un penalti de Giménez a Jonathas que se saldó con un rosario de tarjetas y el delantero brasileño expulsado. El Atlético queda a dos puntos del trío de líderes.
EL ARTE DE ORELLANA SALVA AL CELTA
El Celta ganó 1-2 al Villarreal con un tanto en el minuto 90 de Nolito tras aprovechar un rechace de un tiro de Orellana. El chileno marcó el primero de los visitantes con un golazo. Denis Suárez igualó, pero los amarillos, con 10 toda la segunda parte, no pudieron aguantar. El Celta se coloca igualado a puntos con el Madrid y el Barcelona.
Se ha puesto de moda la intensidad. No sólo en el fútbol, qué va. En muchos ámbitos de la vida. Los intensos, una plaga, suelen proponer poesía a su manera, ligar rimas con palabras rocambolescas, hablando de camas deshechas y con los ojos siempre entornados, con lo que debe cansar eso. Y así hacen carrera. Hasta que llega Orellana, recuerda que la poesía ya está inventada y se lleva el partido con dos genialidades.
Y así, en un mediodía de domingo, el chileno se cargó la intensidad y el adoctrinamiento de las pizarras con un golazo y otro en grado de tentativa. El espectador no paga una entrada para imaginar flechas desde su asiento, pensando qué recorrido hace el extremo izquierdo para llegar a la presión de su lateral sin perder la posición. Se deja el dinero para ver arte. Como un derechazo desde 25 metros que baja a plomo tras superar al portero. Como el 0-1 del Celta en El Madrigal.
Los primeros minutos fueron de tanteo, de dominio alterno, pero sin velocidad. De dos señoras mayores colocándose por coger el mejor puesto en la cola del súper. Hasta los últimos minutos, en los que el Celta empezó a tocar, los brochazos se convirtieron en finos trazos y llegaron el gol de Orellana y un zapatazo al palo de Nolito, otro que tal baila. Se tiró todo el partido jugando con un segundo de calma, mirando y pensando el pase. Y le salían. Colaba un Panda con finura en las curvas imposibles de un karting.
En la segunda parte, el Celta inventó la propiedad privada. Se quedó el balón y lo movió por delante de las narices de los jugadores del Villarreal sin dejarle morder, sólo oler. Pero Iago Aspas se enredó tanto en la rima que estuvo a punto perder tres puntos. Suspensivos, claro.
El Villarreal, con 10 desde el primer minuto de la reanudación por una mano de patio de colegio de Bailly cuando ya tenía tarjeta, no se rindió. Trigueros, que estaba en todas partes, intentaba sacar a los suyos, que buscaban a un Soldado que jugó siempre de espaldas al arco. Y cuando más apretaba el Celta llegó el gol de Denis Suárez, buscando un ángulo corto que exigía un giro de bailarín. Un milagro según se estaba desarrollando el partido, un premio a la solidez de los amarillos, que ni con uno menos dieron por bueno el empate.
Quedaban poco más de 20 minutos y ni el Celta encerraba al Villarreal ni los amarillos se dejaban amilanar. Hasta el último minuto. Se encendían las luces de la discoteca y cada uno se iba para su casa, pero Orellana, otra vez Orellana, se sacó un recorte de lujo en la frontal, oteó el horizonte y buscó la escuadra larga de la portería de Aréola. Tanto ajustó que pegó en el travesaño, aunque por allí andaba Nolito para ajusticiar el partido. Una victoria del arte sobre el cartabón.
Segunda derrota consecutiva del Villarreal, segunda en los minutos finales y segunda después de aguantar un montón de minutos con uno menos. No se desengancha de la cabeza en cuanto a puntos, pero sí en estado anímico. Todo lo contrario que el Celta, igualado con Madrid y Barça justo antes de recibir en Balaídos a los blancos. Aunque el rival invite a ponerse el mono azul y coger paleta y cemento, los de Berizzo preferirán pluma y papel. Son unos románticos.
EL VALENCIA VUELVE A CONFIAR
El Málaga continúa con su maldición en Mestalla, donde nunca ha podido conseguir la victoria, y elValencia se lleva los tres puntos en un partido que tuvo controlado en todo momento. Los goles de Charles en propia puerta, André Gomes y Parejo fueron demasiado para el conjunto blanquiazul, que falló un penalti lanzado por Duda antes del descanso.
El conjunto che se presentó a la cita con problemas en ataque. Nuno dejó fuera a Negredo, su delantero más utilizado, por unas declaraciones en la previa que no le hicieron gracia. El Valencia no había hecho dos goles en un partido en lo que va de campeonato y el Málaga pagó los platos rotos. Eso sí, los hombres de Nuno necesitaron ayuda, ya que el primer tanto lo consiguió Charles en propia puerta tras intentar despejar una falta lanzada con fuerza por Piatti. El delantero brasileño tocó lo justo para desviar el balón y Kameni no pudo evitar el tanto.

El Málaga recibió su segundo golpe de manera literal. Angeleri corrió a por un balón largo para evitar que recibiera Alcácer, pero Kameni, que salía desde su área como un toro, le golpeó en la cabeza involuntariamente. Angeleri acabó en el suelo, totalmente KO y el balón en saque de esquina. El argentino tuvo que abandonar el campo en camilla y el Valencia hacía el segundo a la salida del córner. André Gomes controló en la frontal y se hizo un hueco en el área para fusilar a Kameni.
Parecía que el Málaga se podía agarrar a una última esperanza con un penalti que no debió sancionar el árbitro por mano de Aderlan Santos, pero Duda desaprovechó la ocasión. Jaume Domenech dio un paso adelante y desactivó la última opción de un Málaga inoperante.
Parejo hacía el tercero en la segunda parte al transformar un penalti para redondear el marcador, y para alargar un año más la maldición del Málaga, que sigue sin saber lo que es ganar en Mestalla. La próxima temporada volverán a intentarlo.
EL SEVILLA SE ARRUGA
Eibar y Sevilla firmaron las tablas en Ipurúa. Los de Mendilibar aprovecharon el mal comienzo del cuadro hispalense, abriendo el marcador en el minuto 8' por parte del e siempre, Borja Bastón. El delantero lleva cuatro jornadas consecutivas aniquilando a los guardametas rivales. Ya en la segunda parte el Sevilla despertó. Seguía sin mostrar el fútbol que acarreaba durante la camapaña pasada, pero con la misma garra. Banega y Konoplyanka dieron aire fresco a los hispalenses durante la segunda mitad. Gameiro consiguió empatar el partido y finalmente los de Emery dejaron escapar dos puntos ante un Eibar que pidió la hora en los minutos finales.